Cambio Climático.

Se incrementará el riesgo de extinción de muchísimas especies y la pérdida de biodiversidad.
Entre los efectos a largo plazo:
Las corrientes atláticas se decelerará o se detendrá, con consecuencias dramáticas en Europa. También se interrumpirá el sistema de circulación de los océanos.
Las emisiones de metano, procedentes principalmente de los océanos, aumentará en la atmósfera y consecuentemente se sumará al calentamiento global de manera catastrófica.
El deshielo de Groenlandia y la Antártida, con la consecuente subida del nivel del mar durante varios siglos, podría cambiar el paisaje del litoral de los continentes. Subiría el nivel medio mundial del mar 7 metros, y en el oeste antártico de 5 a 7 metros. Se está comprobando que puede incrementarse esta aceleración con lo que habría un colapso dinámico del casquete polar.


El aumento de los gases de efecto invernadero en la atmósfera, principalmente de CO2, es responsable de estos cambios. Por ello tenemos la necesidad urgente de reducir drásticamente las emisiones de estos gases en las próximas décadas.
Cambio climático en España.
España es uno de los países más vulnerables al cambio climático por su situación geográfica. De continuar con el aumento progresivo de las temperaturas, muchas playas y localidades situadas en la costa un metro por debajo del nivel del mar, desaparecerán. España tiene ahora 23 días más de calor al año que hace 30 años y en el calendario, la llegada de la primavera se va a tener que adelantar dos semanas, así como se alargará el otoño 9 días más. Y lo más preocupante es que España es el país europeo donde el fenómeno se da con mayor intensidad. Además del aumento de las temperaturas, el cambio climático provocará en España una disminución de las precipitaciones y de la disponibilidad del agua, una reducción de la productividad de las aguas pesqueras, desajustes entre animales predadores y sus presas, pérdida de biodiversidad, aumento de catástrofes naturales e importantes afecciones sobre la salud humana.
El clima sufrirá cambios más que notorios, sobre todo en su temperatura, y se volverá más cálido. Se producirán cambios en las precipitaciones, con una clara tendencia a la baja. La situación será más acusada cuanto mayores sea los niveles de emisiones de gases de efecto invernadero. Junto al aumento de las temperaturas y el descenso de las precipitaciones en prácticamente toda la península, los impactos en la biodiversidad serán uno de los efectos más notables. Estos cambios se producirán a través de dos efectos antagónicos: el calentamiento y la reducción de las disponibilidades hídricas dando como resultado la “mediterraneización” del norte del norte peninsular.
Greenpeace apuesta por las energías renovables, junto con la eficiencia energética y el ahorro como las verdaderas soluciones contra el cambio climático. La sociedad actual utiliza la energía como si no existieran límites, ni riesgos, pero existen. Hay un límite que no podemos franquear y es la capacidad de la atmósfera para absorber CO2.
Por el bien de la Humanidad difunde este artículo y toma conciencia activa.
La Chispa Republicana.
15-10-2006

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