Los mismos errores con distintos protagonistas

Históricamente la  izquierda real viene cometiendo los mismos errores, estratégicos y tácticos. Es una enfermedad infantil que se transmite de generación en generación. Cuando en el horizonte político aparece una opción política que tiene posibilidades de incidir de verdad en la transformación de la sociedad capitalista, aparecen nuevas formaciones políticas de izquierdas adornadas de “Unidad Popular” creando confusión entre los ciudadanos.

Nos preguntaremos: ¿Por qué ocurre éste hecho en momentos decisivos de la historia?

La respuesta hay que buscarla fundamentalmente en tres premisas:

– El pensamiento político infantil de la propia izquierda real.
– En las ambiciones políticas no confesadas de algunos de sus líderes.
– Y por supuesto, en la estrategia de los intereses financieros y económicos del gran capital, que como la carcoma corrompe y actual en la sombra.

Antes de analizar las tres fundamentales causas analicemos sucintamente la historia reciente de nuestra democracia desde la perspectiva del pensamiento progresista y revolucionario.

En el año 1977, El Partido Comunista de España, era la formación política con más incidencia y prestigio en la vida política de España. Nadie como el Partido Comunista de España había luchado tanto en la clandestinidad para que hubiese democracia y libertades en España. Incluso renunció a varios de sus postulados fundamentales para que la concordia entre los españoles fuese una realidad. Sin embargo, los ataques feroces de la extrema derecha, los militares y la iglesia (arropados por el capital económico y financiero) y por supuesto con grupos llamados de izquierda se lo impidieron.

 Hoy decir un día a Fraga Iribarne, que cuando en España hubiese dos millones de parados, el Partido Comunista de España, con Santiago Carrillo a la cabeza, llamaría a la lucha armada para tomar el poder. No hizo falta eso, los llamados partidos de izquierdas: PTE, ORT… hicieron el trabajo sucio al capital financiero y económico.  El llamado “Frente Democrático de Izquierdas” fue un claro ejemplo de lo que estoy diciendo. En sus mítines arremetían con inusitada saña contra el Partido Comunista de España, hasta el punto  que parecía su auténtico enemigo. (No admito disculpas. Lo viví en mis propias carnes)

Más tarde, el Partido Comunista de España, cambia de estrategia y funda Izquierda Unida.

Después de bastantes fracasos electorales, llega a la cabeza de ésta formación política Julio Anguita, el político más válido y honesto que ha tenido la Izquierda Real en éste país en los últimos treinta años. Todos sabemos la perfecta estrategia política de Julio: El Programa Electoral. La piedra angular que nos uniría a todos los que no estábamos de acuerdo con la política de la socialdemocracia española (PSOE).

¿Por qué no se abre paso la estrategia política de Julio Anguita?

 Una de las causas, su inoportuna enfermedad, que aviva a los oportunistas de turno, para crear confusión en la propia Izquierda Unida.

Voy a poner un ejemplo:

 En una conferencia del Partido Comunista de España en Alcorcón, siendo ya Julio Anguita  Secretario General del Partido y Coordinador General de Izquierda Unida, un mal camarada y un vividor de la política, me estoy refiriendo a: Ángel Pérez, se encontraba muy cerca de mí en aquella Conferencia. Cuando le tocó el turno de intervención a Julio Anguita, Ángel Pérez, (mal camarada y pero compañero) dijo: “Me voy no quiero escuchar nada de  éste iluminado”

Me volví lo miré y por pudor no le dije nada. Mi silencio en aquella ocasión, me sigue escociendo como una ampolla en el pie.

Años más tarde el tiempo ha puesto a cada uno en su lugar. Julio es una referencia histórica de la izquierda y Ángel Pérez, un vividor de la política, un corrupto.

Después, surgieron las corrientes, los espacios alternativos, los críticos, los verdes… así hasta su descomposición actual de Izquierda Unida.

A nadie se le escapa, que una coalición de partidos es posible que pueda ganar las elecciones en un país determinado; pero jamás trasformará la Sociedad Capitalista. Hace falta un partido homogéneo ideológicamente, disciplinado y democrático, y por supuesto sostenido por un programa electoral sencillo y práctico donde la mayoría del pueblo lo apoye.

Izquierda Unida, que ha sido el proyecto político más serio que ha habido en España, no ha podido resistir a los tres males que le acosaban:

-El pensamiento infantil de la propia izquierda real.
-Las ambiciones de unos pocos
-Y el acoso feroz de la derecha financiera y económica y  su fanfarria mediática.

Concluyendo: Hoy hay otra fuerza política emergente llamada PODEMOS, que ha ilusionado a millones de personas. En esta formación política hemos depositado las esperanzas perdidas. Y además, los partidos tradicionales se han puesto las pilas. Y por si fuera poco, se han puesto nerviosos, tanto estos partidos, como el capital financiero, económico, las grandes fortunas, los corruptos, muchos periodistas mamporreros disfrazados de falsos demócratas, pagados por los grupos de presión, y sobre todo a los vividores de la política. Se están escuchando tantas barbaridades sobre PODEMOS como en 1976 sobre el Partido Comunista de España. Incluso los cachorros del franquismo se atreven a darnos lecciones de democracia. Ejemplo vivo de lo que estoy diciendo: Rafael Hernando (PP) un franquista de la extrema derecha.

AHORA EN COMÚN. Un nuevo error. Y me pregunto: ¿cómo es posible que de nuevo tropecemos en la misma piedra? Le solicito a Alberto Garzón (buen político, honesto…) que reflexione y recapacite sobre ese  nuevo proyecto, que lo único que logrará es retraer un buen puyado de votos a PODEMOS y prestarle un  servicio a los partidos que nos han gobernado desde el año 1983. ¡Y así nos ha ido!

 Le estáis haciendo el juego a los de siempre.

 

Jonás Flores (lachisparepublicana.com)

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