¡QUÉ VERGÜENZA!

Cualquier persona que haya seguido un Pleno, y digo bien: PLENO EN EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS DE ESPAÑA, se habrá dado cuenta que la mayoría de sus “Señorías” abandonan su escaño cuando dejan de intervenir los líderes de los dos grandes grupos de la Cámara. Costumbre ésta bochornosa y de muy poco respeto hacia las intervenciones de los portavoces de los grupos minoritarios, pero que representan a un montón de ciudadanos y ciudadanas de España; para después volver haciendo de “palmeros de su jefes”, cuando de nuevo le toca intervenir. Comprendo que durante su: delicado, prolongado, esforzado, y duro trabajo, de oír, que no escuchar a su oponentes, algún diputado o diputada  tenga necesidades fisiológicas menores o mayores de evacuar; pero por dios: ¿ha donde irán con tanta prisa? Parece como si dijesen: “Marica el último”. ¿Tantas letrinas hay en las Cortes?

¡Pobres portavoces de los grupos minoritarios! ¡Tened que hablarles a más de 300 escaños vacíos! Solo se queda el señor presidente, y la verdad es que no puede irse. ¡Este sí que tiene que tener la próstata bien! Lo peor de todo es cuando están presentes: bostezan, manipulan sus móviles, juegan con sus pequeños ordenadores, leen los periódicos, todo… menos escuchar los argumentos de sus oponentes. ¡Vaya vergüenza!

¿Pero por qué ocurre la espantada generalizada de sus señorías? ¿A que a nadie se le ocurre estando en el curro, salirse del trabajo? Y menos aún con el buen “pellizco” que se llevan a casa sus señorías. !Qué vergüenza diputada Villalobos, tan mayor y jugando con el chirimbolo!

Mi opinión es muy clara: el bipartidismo es un mal de la democracia. Hay que acabar con él, de lo contrario, el bipartidismo acabará con la mala democracia que tenemos.

Joná Flores.

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